lunes, 12 de noviembre de 2018

¿POR QUÉ NUESTRAS EMOCIONES NOS ENFERMAN?

Esta es  una entrevista realizada al Doctor Jorge Carvajal que es Médico Cirujano y pionero de la Medicina Bioenergética. Él nos va a explicar cómo  nuestras emociones negativas nos enferman.
¿Qué es la enfermedad?
Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.
¿Que enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermarse, porque es lo que hay perfecto en ti; el alma evoluciona, aprende. 
En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental del alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando nos enfermamos.
¿Hay emociones perjudiciales para la salud?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de la conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.
El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado, afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los  huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar. Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos; porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti y afecta al hígado, la digestión y el sistema inmunológico. 
¿La alegría, por el contrario, nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón; y es la sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza, con alegría escribe poemas. 
La alegría, con miedo, nos lleva a contextualizar el miedo y no darle tanta importancia.
¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí. La alegría suaviza las otras emociones porque no permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo. Las hacemos negativas cuando las reprimimos.
¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno  mismo?
Como parte para transformarlas; es decir, cuando las aceptas, fluyen, ya no se estancan y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón a la cabeza.
¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es la ausencia de amor). Así que todo lo que existe es amor, por exceso o por defecto; constructivo o destructivo. Pero también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.
¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores. Así que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud, no tendremos que prevenir la enfermedad ni atacarla, porque seremos salud.
¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla, porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era alguien que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. 
Cada vez las personas sufren más de ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cunado no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta. 
¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera.
La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos; entonces estamos en el "debería ser" y no somos ni lo uno ni lo otro. 
El estrés es otro de los males de nuestra época. El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, de que quiero ser el mejor, de que quiero dar una nota que no es mía, de que quiero imitar, etc. Y sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia; es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.
El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en la crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia. 
¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada mañana es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.
Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida. Encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. 
Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que asciende el pequeño yo o el pequeño ego.
Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia. Vivir el presente.
¿Cómo lograr vivir en el presente?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas del futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en la realidad es salir del mundo de la confusión.
¿Tan confundidos estamos?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero, creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte.
Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer, pero a más placer, no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer.
La tercera ilusión es el poder. Creemos tener el poder infinito de vivir.
¿Y qué necesitamos realmente para vivir? ¿Acaso será el amor?
El amor, tan traído y llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnifico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú ordenas, es porque vives el amor. Cada cosa ocupa su lugar y entonces se restaura la armonía.
Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien al que amamos no nos ama.
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. Pero no es amor, es enamoramiento, que es una variedad del apego. Es lo que se dice por lo general; "el amor es una droga".
Igual que se depende de la cocaína, de la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.
pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo; y cuando lo enciendes, se consume rápidamente, en dos segundo y ya te estás quemando un dedo. Hay amores que son así, pura chispa.
Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido, produce fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad. No tienes por que ser como la princesa de los sueños de otro; no tienes que ser más o menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte. Tienes otro, que es el derecho a perdonar y perdonarte, porque el error es nuestro maestro.
Ámate sinceramente y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vas a encontrar puro vacío. Pero nunca busques una migaja: eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarte a sí mismo y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando; estás condicionando a otro. 
Acéptate como eres. Lo que no aceptamos, no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.

jueves, 1 de noviembre de 2018

CÓMO DISFRUTAR LA SEXUALIDAD (parte dos)

La unión de la Rana
El hombre está acostado sobre la espalda con las piernas entreabiertas. La mujer se tumba sobre él de manera que la planta de sus pies haga apoyo sobre la parte superior de los pies de su pareja. Ella puede entonces utilizar este apoyo para mover su cuerpo de adelante hacia atrás. El hombre puede simultáneamente estabilizar la posición y acompañar el movimiento tomando a su pareja por la cintura. 
Es una posición original y graciosa, la cual favorece la estimulación del clítoris trotando sobre la pelvis del hombre. 
El problema de esta posición es que la libertad de movimientos y su amplitud son bastantes limitadas.
La unión de la Ostra
Tumbada sobre la espalda, la mujer repliega sus muslos contra su vientre. El hombre la sujeta por las rodillas y utiliza los muslos de su pareja como soporte para el movimiento de vaivén y conservar un ritmo regular. 
En esta posición hay una penetración profunda y buena amplitud de movimientos. Existe una buena estimulación para la pareja, porque la vagina se comprime sobre el pene. 
El problema de esta posición es que puede ser sumamente dolorosa si la penetración es demasiado profunda o demasiado violenta.
La posición de la Indra
El hombre se yergue sobre sus rodillas. La mujer tumbada sobre su espalda, echa sus pies contra el busto de su pareja. El hombre se inclina hacia adelante para comprimir los muslos de la mujer contra sus senos. 
En esta posición hay una penetración muy profunda y una fuerte estimulación gracias a la compresión del vientre y de la vagina.
El problema de esta posición es que puede ser potencialmente doloroso para la mujer si el pene toca el fondo de la vagina.
La posición del Loto
Tumbada sobre la espalda, la mujer pliega sus piernas en posición de loto, mostrando de esta manera su vagina de forma amplia y abierta a su pareja. 
Es una posición muy original pero requiere una buena agilidad por parte de la mujer.
Lo malo de esta posición, es que es difícil de mantener por mucho tiempo y a veces es dolorosa para la mujer.
La unión del Lobo
La pareja de pie, la mujer le da la espalda a su pareja. El hombre la atrae hacia él y la penetra por detrás. La mujer bascula hacia adelante y toma apoyo sobre un soporte bajo.
Es una posición muy excitante y estimulante para la pareja, ya que hay profundidad y amplitud de penetración máximas.
El problema de esta posición es que es difícilmente realizable si la pareja es de estatura diferente.
La postura de la Luna
A partir de una posición arrodillada, el hombre echa sus pies hacia los hombros de su pareja. La mujer puede estrecharse y continuar la estimulación dando impulsiones simultáneas a su pelvis.
Es una posición muy original, permitiendo una penetración muy profunda. Hay  buena estimulación del clítoris por el hueso de la pelvis del hombre.
Lo malo de esta posición es que exige una buena agilidad por parte del hombre.
La posición del Misionero
Es la posición más conocida y la más practicada. En esta posición, el hombre se tumba entre las piernas y él realiza todos los movimientos.
Es una posición cómoda y natural para la pareja. Hay una buena libertad de movimientos por parte del hombre y es una posición que le permite mirar y abrazar fácilmente a su pareja.
Lo malo de esta posición es que la libertad de movimientos por parte de la mujer es muy limitada, aparte, puede ser incómoda para la mujer si su pareja pesa demasiado.
La unión de la Mariposa
A partir de una posición de la cual la mujer está sentada sobre el hombre, la mujer se bascula hacia atrás echando sus piernas hacia adelante mientras el hombre toma apoyo sobre sus brazos. Cada uno debe entonces mover su pelvis en un movimiento circular, uno girando en sentido contrario al otro. La mujer puede además, utilizar sus piernas para iniciar un vaivén a lo largo del pene de su pareja.
Es una posición muy original y estética. El espacio que hay entre la pareja permite mirarse mutuamente y observar sus reacciones. En esta posición hay gran variedad de movimientos de la pelvis.
El único problema es que es una posición atlética que requiere un poco de práctica.
La unión de la Urraca
Es una variante de la posición e la Diosa en la cual el hombre debe sentarse sobre una silla y no sobre la cama. Esta posición es más agradable porque es más estable y permite a la pareja moverse más fácilmente. Ella puede ser el punto de salida de una secuencia, encadenando la posición de la unión suspendida, y entonces la postura del pilar para acabar en la posición del misionero.
Es una posición muy cómoda y muy íntima para la pareja. Permite una penetración bastante profunda y ofrece una buena amplitud de movimiento vertical.
La unión del Pulpo
Tumbada sobre la espalda, la mujer toma una posición inclinada apoyando su cintura y sus nalgas sobre las rodillas y los muslos de su pareja. El hombre la levanta por la cadera para cambiar el ángulo y la profundidad de la penetración. 
Es una posición profunda y cómoda para los dos. El hombre puede liberar la mano para acariciar los senos de su pareja. 
La postura del Pilar
La pareja arrodillada sobre la cama, la mujer desliza sobre los muslos del hombre guiando el pene hacia la vagina. 
Es una posición muy íntima la cual le permite a la pareja abrazarse y acariciarse cómodamente.
El problema de esta posición es que la penetración es poco profunda.
La postura del Junco
A partir de una posición en la cual el hombre está arrodillado, la mujer toma apoyo sobre su cabeza y sus piernas. Ella comba la espalda y la cintura para posicionar la vagina en un ángulo, permitiendo una penetración óptima. El hombre la sostiene por la cadera y puede entonces empezar una penetración vigorosa, observando las reacciones de su pareja.
Es una posición excitante y provocativa, permitiendo una penetración profunda y musculosa, dejando suficiente campo visual para observar las reacciones de su pareja.
El problema de esta posición es que requiere de la mujer una buena agilidad de espalda y cintura.
La postura del Sauce
La mujer se sienta sobre su pareja arrodillada, con el busto en posición vertical. El hombre la penetra y entonces bascula hacia adelante sosteniendo con una mano las nalgas de la mujer y con la otra mano la espalda de su pareja. La mujer puede apoyarse sobre una mano para hacer ondular verticalmente su pelvis.
Es una buena posición transitoria para pasar de una posición sentada a una posición tumbada sin interrumpir la penetración.
Es una posición atlética, sólo recomendable a los que tienen a una mujer que no pese mucho.
La unión del Escorpión
A partir de una posición en la cual la mujer monta de espalda a su pareja, ella bascula progresivamente hacia atrás hasta apoyar su espalda sobre el busto del hombre. 
Es una posición original en la cual hay contacto máximo entre la pareja. El hombre puede acariciar los senos y el clítoris de su pareja. 
Es una posición poco recomendable para mujeres que sufren problemas de las espalda.
La unión del Simio
El hombre está acostado sobre la espalda con las piernas levantadas. La mujer se sienta sobre la parte trasera, usando los pies del hombre como un apoyo. La pareja se sujeta por las muñecas para lograr una buena estabilidad. El hombre puede entonces levantar a su pareja con los pies para iniciar una estimulación vertical. La mujer puede además, aportar una estimulación suplementaria haciendo ondular su pelvis en un movimiento lateral circular.
Es una posición muy original pero muy difícil de dominar.
La unión suspendida
La pareja de pie, la mujer se agarra de la espalda de su pareja y entonces enlaza de la manera más firme sus piernas alrededor de su cintura mientras él la sostiene por las nalgas y la espalda. La mujer puede además, posicionarse de espalda a una pared, que le puede servir de apoyo sustentador complementario.
Es una posición excitante que se puede practicar en cualquier lugar o situación.
Es una posición atlética que es difícil de mantener por mucho tiempo, salvo si su pareja es muy ligera.
La postura de la Varilla
El hombre se yergue sobre sus rodillas. La mujer tumbada sobre la espalda, levanta las piernas posicionando una sobre sobre el hombro del hombre y la otra sobre su antebrazo opuesto. El hombre levanta las nalgas de su pareja para una mejor penetración. Para maximizar el placer, la mujer guardará los muslos lo más apretado posible y el hombre alternará penetraciones vivas y profundas con otras más suaves y superficiales.
Es una posición original y muy excitante para la pareja. Existe una buena movilidad de la pelvis del hombre, permitiendo una penetración vigorosa. 
Es una posición bastante atlética necesitando una buena condición física, principalmente del hombre.
La unión del Tigre
A partir de la posición del misionero, la mujer acerca lo más que pueda sus muslos a su busto. Ella puede fácilmente variar las sensaciones y la profundidad de la penetración cambiando el ángulo de inclinación de sus piernas. Ella puede además, fácilmente tomar apoyo sobre las nalgas de su pareja para aumentar la presión al nivel de la pelvis.
Levantando las piernas, la mujer favorece una penetración más profunda y puede controlar en parte las sensaciones.
El hueso de la pelvis del hombre viene directamente a frotar contra la vulva, favoreciendo de esta manera la estimulación del clítoris.
Esta posición necesita una buena agilidad por parte de la mujer, especialmente cuando las piernas se acercan muy cerca del busto.
La unión de la Tortuga
A partir de la posición de la alineación perfecta, el hombre abre las piernas para hacer deslizar los muslos de su pareja entre los suyos.
Es una posición muy íntima, maximizando el contacto entre la pareja. Esta posición proporciona sensaciones más intensas porque la vagina se comprime con el pene. La penetración es menos profunda que cuando la mujer tiene las piernas abiertas.
El único problema con esta posición es que la amplitud de movimiento es más limitada.
La unión de la Vaca
Una posición muy conocida universalmente y es del agrado tanto de hombres como mujeres. Es una posición en que la excitación y las sensaciones intensas son para los dos. La mujer estando a gatas, se hace penetrar por detrás por el hombre el cual está erguido sobre sus rodillas.
En esta posición hay una buena estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G. 
La penetración es muy viva y profunda y existe la posibilidad de que el hombre pueda estimular el clítoris y los senos de su pareja.
La postura del Ying y el Yang
Sobre una superficie sólida y estable, la mujer se sienta sobre las rodillas de su pareja de cuclillas. Para mejorar la estabilidad, el hombre podrá apoyar la espalda sobre un soporte vertical y saliente como la esquina de la cama.
Es una posición muy original pero es una posición difícil de mantener por mucho tiempo y requiere del hombre una buena potencia muscular y un buen equilibrio.
Estas son algunas de las posiciones más conocidas. Todavía hay mucho más, pero ahora te toca a ti seguir investigando. Espero de corazón que con estos dos artículos pueda mejorar tu vida sexual.

domingo, 28 de octubre de 2018

CÓMO DISFRUTAR LA SEXUALIDAD (parte uno)

Aunque el conocimiento en materia de sexualidad ha aumentado, sobre todo en jóvenes que han recibido educación sexual en la escuela, la población en general no sabe mucho sobre el tema. Hay prejuicios, prohibiciones, represiones, mitos y tabúes grabados en la mente colectiva que durante siglos han menoscabado la dimensión real del erotismo humano, hasta el extremo de contemplar la sexualidad como algo enfermizo y morboso, y destinada exclusivamente a la procreación. Pero la realidad es muy diferente: El sexo es una fuente de placer y de salud. 
Numerosos estudios apuntan que hacer el amor en forma cotidiana alarga la vida, mejora la actividad cardíaca, refuerza la resistencia frente al dolor, robustece el sistema inmunitario e incluso aleja el fantasma de sufrir ciertos cánceres sin mencionar su efecto antidepresivo.
Por eso te presento la primera parte de las mejores posiciones sexuales para que pueda mejorar tu vida sexual.
La unión del Águila
Tumbados sobre el costado, la pareja se abraza con los brazos y las piernas, la mujer, apretando las caderas de su pareja entre las piernas. El hombre repliega ligeramente sus piernas para facilitar la penetración. 
Es una posición muy íntima, ofreciendo un contacto máximo entre la pareja. Hay buena profundidad en la penetración si el hombre pliega suficientemente sus muslos entre los de su pareja. La desventaja es que, si no se hace bien, la amplitud de movimiento es limitada. 
La alineación perfecta
La mujer se tumba sobre el hombre con las piernas abiertas para facilitar la penetración. Una vez que el pene esté bien asentado, ella aprieta las piernas para que los cuerpos de la pareja estén superpuestos en una alineación perfecta. La mujer puede entonces empezar la estimulación frotando su cuerpo lateral y horizontalmente contra el de su pareja.
Es una posición muy íntima, ofreciendo un contacto máximo entre la pareja. Las paredes vaginales más apretadas favorecen sensaciones más intensas.
Si no se realiza bien, no es muy profunda la penetración y la amplitud de movimientos es muy limitada. 
La unión de la Abeja
La mujer se sienta sobre el pene de su pareja. El hombre se encuentra sentado con las piernas desplegadas hacia adelante. La mujer puede entonces ir y venir verticalmente, apoyándose sobre las manos y las piernas. El hombre acompaña el movimiento levantándola por las nalgas o los muslos.
En esta posición, la mujer controla la profundidad de la penetración. Aparte, las paredes de adelante de la vagina y el punto G están bien estimulados.
El hombre, que está en una posición pasiva, puede acariciar los senos y el clítoris de su pareja.
La unión de los Amantes
La pareja se encuentra de pie, cara a cara. El hombre frota su pene sobre la vulva de su pareja. Después de varios minutos de fricción, la vulva se abrirá naturalmente para permitir una penetración superficial. 
A pesar de que la penetración no es muy profunda, hay una buena estimulación del clítoris y del grande.
La única desventaja es que es una posición muy difícil de hacer si las personas son de estatura diferente.
La posición del Amazona
El hombre está sentado sobre una silla. La mujer se sienta en amazona sobre uno de sus muslos de su pareja y guía el pene hasta la apertura de la vagina. Una vez el pene introducido, ella podrá contraer sus músculos vaginales para controlar la penetración y evitar salidas inoportunas.
En esta posición, el hombre puede acariciar fácilmente los senos y el clítoris de su pareja para llevarla más fácilmente al orgasmo. Además, es una posición muy recomendable para los hombres que sufren de eyaculación precoz.
Si no se realiza bien la posición, la penetración no es muy profunda y la amplitud de movimientos es muy limitada.
La posición de Andromaca
El hombre está tumbado sobre su espalda. Su pareja se posiciona encima de él, en cuclillas o arrodillada, con el busto completamente erguido. Ella controla perfectamente la profundidad y el ritmo de la penetración y puede liberar a sus anchas sus fantasías de dominación.
En esta posición, la mujer tiene el control total, permitiendo estar en total confianza y encontrar los movimientos correctos para maximizar su placer. 
El hombre tiene las manos libres para proporcionar todavía más placer a su pareja, acariciándole sus senos, sus nalgas o su clítoris. 
Es una posición excelente para estimular el punto G.
La unión del Antílope
De rodillas sobre el suelo, la mujer se yergue tomando apoyo contra el borde de la cama. El hombre la penetra por detrás, erguido sobre las rodillas.
En esta posición hay una buena estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G, y hay posibilidad para el hombre estimular el clítoris y los senos de su pareja. 
Lo malo de esta posición es que puede ser muy cansado para las rodillas de los dos.
La postura del Árbol a Fruta
Es una variante de la posición del Indra, proporcionando sensaciones similares, disminuyendo la sensación de aplastamiento ejercido por el hombre sobre su pareja. 
La mujer coloca una pierna sobre el busto del hombre y libera la otra desplegándola por el costado. 
En esta posición hay una penetración profunda y una fuerte estimulación gracias a la compresión del vientre y de la vagina. 
Lo malo de esta posición es que puede ser sumamente dolorosa para la mujer si no está lo suficientemente estimulada o el pene toca el fondo de la vagina.
La postura de la Balanza
El hombre está sentado sobre el borde de la cama o sobre una silla. La mujer le da la espalda antes de sentarse sobre sus muslos. Una vez el pene dentro de la vagina, ella puede agacharse hacia adelante y balancearse a lo largo del pene. Para estabilizar la posición, la mujer tomará apoyo sobre las rodillas del hombre que la sostendrá por los senos.
Esta posición permite una penetración demasiado profunda y hay una buena amplitud de movimiento vertical. El hombre puede fácilmente acariciar los senos y el clítoris de su pareja para llevarla más fácilmente al orgasmo.
Lo malo es que es una posición de equilibro, la cual es difícil de dominar.
La postura del Columpio
La mujer da la espalda a su pareja y puede según su deseo, sentarse sobre él, los pies sirviendo de apoyo; o bien, arrodillarse por ambas partes de las caderas de su pareja. Ésta última posición favoreciendo una gran amplitud de estimulación.
Esta posición ofrece al hombre un ángulo de vista excepcional sobre la penetración y un panorama muy excitante sobre las nalgas de su pareja.
Lo malo de esta posición es que el ángulo de penetración puede ser incómodo para algunos hombres.
La postura del Bambú
A partir de la posición del misionero, la mujer desliza una pierna sobre el hombro de su pareja, que echa simultáneamente su rodilla hacia adelante. Después de varios instantes en esta posición, la mujer baja su pierna y repite el movimiento con la otra pierna. Cada movimiento debe ser repetido varias veces. 
Es una posición muy original y bastante acrobática, y es para parejas que quieren realizar cosas muy diferentes.
El problema con esta posición es que la estimulación es muy limitada y exige bastante agilidad por parte de la mujer.
La unión de la Boa
La mujer tumbada sobre la espalda, ligeramente sobre el costado, apoya sus piernas sobre la cadera de su pareja. El hombre entonces puede guiar su pene para penetrarla con suavidad. Ella deberá entonces comprimir los muslos para conservar el pene bien asentado y maximizar las sensaciones.
Es una posición muy original para hacer el amor con suavidad y sin prisas.
El problema de esta posición es que la amplitud y profundidad es muy limitada y el riesgo de salida del pene involuntaria, lastimando a la mujer, se puede dar si el pene no está correctamente apretado.
La postura de la Carretilla
Tumbada sobre la espalda, la mujer lleva sus nalgas sobre el borda de la cama y aprieta con sus piernas la cintura de su pareja. El hombre se arrodilla sobre el suelo para penetrarla guardando una posición horizontal, paralela al eje de la vagina.
La alineación horizontal del pene y la vagina proporciona sensaciones diferentes de la proporcionadas cuando la penetración se hace de arriba hacia abajo. Hay penetración profunda proporcionando una buena estimulación de las paredes vaginales. 
Es una posición excitante, particularmente para la variante practicada de pié.
El confort y la factibilidad de esta posición depende en gran parte de la altura de la cama o de la mesa.
La unión del Gato
A partir de la posición del misionero o de la de la monta, la pareja gira sobre un costado con suavidad para evitar la salida inapropiada del pene.
Es una posición íntima y dulce, permitiendo a la pareja mirarse y abrazarse sin que uno se sienta dominado por otro. 
Lo malo de esta posición es que la profundidad de la penetración y la amplitud de movimientos es limitada y hay riesgo de salida involuntaria del pene durante el balanceo.
La posición de la Monta
El hombre se tumba sobre la espalda mientras su pareja se arrodilla encima de él y abraza sus muslos con los suyos. Ella controla la amplitud del movimiento vertical y horizontal para maximizar las sensaciones sobre su clítoris y sus paredes vaginales, o para llevar deprisa al hombre al orgasmo.
La mujer está más libre y más activa. Ella escoge el ritmo, la velocidad y el tipo de movimiento.
El hombre, quedando en actitud pasiva, puede concentrarse en las sensaciones y el placer, acariciando la espalda de su pareja.
La postura de las Tijeras
A partir de la posición de Andromaca, la mujer se tira hacia atrás hasta los pies de su pareja. Esta posición es recomendable para retrasar la eyaculación.
Esta posición permite una buena estimulación manual del clítoris.
Lo malo de esta posición es que exige una buena agilidad por parte de la mujer.

La posición de la Cortesana
El hombre está arrodillado sobre el suelo y penetra a su pareja sentada sobre el borde de una cama o sobre una silla. Ella puede entonces estrechar sus piernas alrededor de la cintura de su pareja. 
Es una posición cómoda y poco cansada para la pareja. Hay buena profundidad de penetración y amplitud de movimientos de la pelvis. También se puede practicar parado el hombre.
La factibilidad de esta posición depende en gran parte de la altura del soporte sobre el cual se apoye la mujer.
La unión del Cangrejo
La mujer monta de espalda a su pareja, que está acostada sobre la cama. Ella guía el pene en la vagina y entonces se echa para atrás tomando apoyo sobre sus brazos Ella puede entonces ir y venir verticalmente accionando sus piernas.
La mujer controla la profundidad y la velocidad de la penetración. El hombre entonces puede libremente acariciar los senos de su pareja. 
El problema de esta posición es el riesgo de salida involuntaria del pene, sobre todo si los movimientos son muy rápidos.
La postura de las Cucharas
La mujer se tumba sobre un costado con las piernas plegadas en posición acurrucada. El hombre se posiciona detrás y esposa los contornos de su pareja para penetrarla. Puede entonces fácilmente acariciar su senos y su clítoris, besándola en la nuca y detrás de la oreja.
Es una posición dulce y descansada, favoreciendo las caricias y la intimidad de la pareja. 
El problema de esta posición es que al amplitud de movimientos de la pelvis es muy limitada.
La posición de la danza del Misionero
A partir de la posición del misionero, la mujer aprieta las nalgas y comba su cadera; entonces ondula su cintura en un movimiento circular lateral y vertical.
En esta posición hay una muy buena estimulación, favoreciendo el desencadenamiento rápido del orgasmo para el hombre.
El problema de esta posición es que es muy difícil de mantener por mucho tiempo porque es muy cansado para la pareja. 
La unión de la Diosa
El hombre está sentado sobre la cama, eventualmente la espalda contra la pared para un mejor apoyo. La mujer se sienta sobre su pene, guiándolo hacia la vagina, y entonces aprieta la cintura de su pareja con las piernas. Ella entonces puede ondular la pelvis para estimular bien el clítoris y las paredes vaginales.
Es una posición muy íntima que permite a la pareja abrazarse y al hombre acariciar los senos de su pareja.
En esta posición hay una penetración profunda, ofreciendo también una buena estimulación al clítoris.
Es una posición muy recomendable para retrasar el orgasmo de los hombres que sufren de eyaculación precoz.
La unión del Elefante
A partir de la posición en galpa, la mujer se desploma despacio para que el hombre la recubra completamente. La mujer puede dejar sus piernas abiertas para facilitar la penetración; o bien, apretar sus muslos uno contra el otro para apretar de manera más firme el pene con la vagina.
En esta posición hay una buena estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G.
El hombre puede simultáneamente deslizar su mano bajo el vientre de su pareja para estimular el clítoris.
Lo malo de esta posición es que hay muy poca libertad de movimiento por parte de la mujer, la cual puede sentirse completamente sometida por su pareja.
La unión del Emú
La pareja de pie, la mujer de espalda a su pareja. El hombre la atrae hacia él y la penetra por detrás. Agachándose hacia adelante, la mujer modifica el ángulo de la penetración y la hace que sea más profunda.
Es una posición muy excitante, permitiendo al hombre realizar sus fantasías de dominación.
En esta posición la penetración es muy profunda, proporcionando una buena estimulación a las zonas frontales de la vagina y el punto G.
Es una posición muy difícil si la pareja es de estatura diferente. El hombre entonces deberá flexionar las piernas o la mujer tendrá que subirse a un soporte para poder realizar esta posición.
La postura del Yunque
Tumbada sobre su espalda, la mujer posiciona sus pies sobre los hombros de su pareja. Esta posición favorece una penetración muy profunda y proporciona sensaciones muy intensas a la mujer, especialmente si el hombre eyacula en esta posición. También le permite al hombre tener fantasías de dominación.
Para poder hacer esta postura, es necesario que la mujer tenga mucha elasticidad en las piernas.
El problema de esta posición es que es sumamente dolorosa para una mujer si el pene toca el fondo de la vagina o sin la vagina no está lo suficientemente lubricada.
La postura de la Estrella
La mujer tumbada sobre la espalda abre de forma amplia las piernas. El hombre posiciona una pierna entre las de la mujer y la penetra de costado, tomando apoyo sobre su brazo opuesto. Puede aumentar la estimulación frotando su muslo contra el clítoris.
La penetración por el costado proporciona sensaciones diferentes tanto para la mujer como para el hombre. 
La vulva y el clítoris están bien estimulados por el roce del muslo del hombre.
La pareja tiene cada uno una mano libre para acariciarse y abrazarse.
Lo malo de esta posición es que los movimientos de la pelvis son limitados.
La posición de la Gran Apertura
A partir de la posición de Andromaca, la mujer se tira hacia atrás y desliza una pierna bajo la de su pareja. En el transcurso de la maniobra, ella tendrá cuidado de sostener el pene bien apretado en su vagina para evitar cualquier salida involuntaria. Ella podrá entonces ir y venir de forma transversal de izquierda a derecha para experimentar sensaciones nuevas.
Es una posición original que resulta cómoda para la pareja. La penetración transversal permite tener sensaciones diferentes, especialmente estimulando las paredes laterales de la vagina.
El problema de esta posición es que hay riesgo de salida involuntaria del pene durante el balanceo y hay una amplitud de movimiento un poco limitada.
Pues bien, éstas son algunas de las posiciones sexuales más conocidas. Como son varias, tendrás que esperarte a la segunda parte. Por lo pronto, disfruta este artículo con tu pareja.

miércoles, 17 de octubre de 2018

LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO POSITIVO

Esta es una entrevista que la Vanguardia Digital (Diario español) le realizó al Dr. Mario Alonso Puig quien es Médico Especialista en Cirugía General y del aparato digestivo, Fellow de Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.
Hasta ahora, lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; y ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro.
La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando. Por eso hay que entrenar a esa mente.
Tengo 48 años y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres hijos. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el hospital de Madrid. 
Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico.
Más de 25 años ejerciendo como cirujano. ¿Conclusión?
Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida, y que confía en sía misma, puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
¿Psiconeuroinmunología?
Sí. Es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento,la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado en forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
¿De qué se trata?
Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El estrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
¿Qué tipo de cambios?
Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y el aprendizaje localizadas en el hipocampo y afecta nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas de cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas. 
¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interno, o sólo es cosa de sabios?
Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
¿Se puede cambiar a la mente a través del cuerpo?
Sí. Hay que sacar del foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
¿Por qué dice que no hay que ser razonable?
Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir; por ejemplo, sin la tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué, que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando. 
Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad. 
La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente, personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.
¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
Santiago Ramón y Cajal, premio nobel en medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica; ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".
¿Está seguro de que no está exagernado?
No. Según como nos hablamos a nosotros mismos, moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La trasformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos. 
¿Estamos hablando de filosofía o de ciencia?
Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harvard han demostrado que cuando una persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse en un 80%.
¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va  más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
El miedo nos impide salir de nuestra zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer, hay que salir de esa zona.
¿La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente?
Así es. Reaccionamos según algunos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad, primero debe haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
¿Me puede dar un ejemplo?
Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos, estamos alterando físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
¿Un último consejo?
Hay que ver lo que hay y aceptarlo. Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. La aceptación es el núcleo de la transformación.

Rayos X

El ataque de Rayos X es lo opuesto a la clavada. Una pieza ataca a otra pieza enemiga, que está situada en una línea (columna o diagonal) co...