jueves, 1 de noviembre de 2018

CÓMO DISFRUTAR LA SEXUALIDAD (parte dos)

La unión de la Rana
El hombre está acostado sobre la espalda con las piernas entreabiertas. La mujer se tumba sobre él de manera que la planta de sus pies haga apoyo sobre la parte superior de los pies de su pareja. Ella puede entonces utilizar este apoyo para mover su cuerpo de adelante hacia atrás. El hombre puede simultáneamente estabilizar la posición y acompañar el movimiento tomando a su pareja por la cintura. 
Es una posición original y graciosa, la cual favorece la estimulación del clítoris trotando sobre la pelvis del hombre. 
El problema de esta posición es que la libertad de movimientos y su amplitud son bastantes limitadas.
La unión de la Ostra
Tumbada sobre la espalda, la mujer repliega sus muslos contra su vientre. El hombre la sujeta por las rodillas y utiliza los muslos de su pareja como soporte para el movimiento de vaivén y conservar un ritmo regular. 
En esta posición hay una penetración profunda y buena amplitud de movimientos. Existe una buena estimulación para la pareja, porque la vagina se comprime sobre el pene. 
El problema de esta posición es que puede ser sumamente dolorosa si la penetración es demasiado profunda o demasiado violenta.
La posición de la Indra
El hombre se yergue sobre sus rodillas. La mujer tumbada sobre su espalda, echa sus pies contra el busto de su pareja. El hombre se inclina hacia adelante para comprimir los muslos de la mujer contra sus senos. 
En esta posición hay una penetración muy profunda y una fuerte estimulación gracias a la compresión del vientre y de la vagina.
El problema de esta posición es que puede ser potencialmente doloroso para la mujer si el pene toca el fondo de la vagina.
La posición del Loto
Tumbada sobre la espalda, la mujer pliega sus piernas en posición de loto, mostrando de esta manera su vagina de forma amplia y abierta a su pareja. 
Es una posición muy original pero requiere una buena agilidad por parte de la mujer.
Lo malo de esta posición, es que es difícil de mantener por mucho tiempo y a veces es dolorosa para la mujer.
La unión del Lobo
La pareja de pie, la mujer le da la espalda a su pareja. El hombre la atrae hacia él y la penetra por detrás. La mujer bascula hacia adelante y toma apoyo sobre un soporte bajo.
Es una posición muy excitante y estimulante para la pareja, ya que hay profundidad y amplitud de penetración máximas.
El problema de esta posición es que es difícilmente realizable si la pareja es de estatura diferente.
La postura de la Luna
A partir de una posición arrodillada, el hombre echa sus pies hacia los hombros de su pareja. La mujer puede estrecharse y continuar la estimulación dando impulsiones simultáneas a su pelvis.
Es una posición muy original, permitiendo una penetración muy profunda. Hay  buena estimulación del clítoris por el hueso de la pelvis del hombre.
Lo malo de esta posición es que exige una buena agilidad por parte del hombre.
La posición del Misionero
Es la posición más conocida y la más practicada. En esta posición, el hombre se tumba entre las piernas y él realiza todos los movimientos.
Es una posición cómoda y natural para la pareja. Hay una buena libertad de movimientos por parte del hombre y es una posición que le permite mirar y abrazar fácilmente a su pareja.
Lo malo de esta posición es que la libertad de movimientos por parte de la mujer es muy limitada, aparte, puede ser incómoda para la mujer si su pareja pesa demasiado.
La unión de la Mariposa
A partir de una posición de la cual la mujer está sentada sobre el hombre, la mujer se bascula hacia atrás echando sus piernas hacia adelante mientras el hombre toma apoyo sobre sus brazos. Cada uno debe entonces mover su pelvis en un movimiento circular, uno girando en sentido contrario al otro. La mujer puede además, utilizar sus piernas para iniciar un vaivén a lo largo del pene de su pareja.
Es una posición muy original y estética. El espacio que hay entre la pareja permite mirarse mutuamente y observar sus reacciones. En esta posición hay gran variedad de movimientos de la pelvis.
El único problema es que es una posición atlética que requiere un poco de práctica.
La unión de la Urraca
Es una variante de la posición e la Diosa en la cual el hombre debe sentarse sobre una silla y no sobre la cama. Esta posición es más agradable porque es más estable y permite a la pareja moverse más fácilmente. Ella puede ser el punto de salida de una secuencia, encadenando la posición de la unión suspendida, y entonces la postura del pilar para acabar en la posición del misionero.
Es una posición muy cómoda y muy íntima para la pareja. Permite una penetración bastante profunda y ofrece una buena amplitud de movimiento vertical.
La unión del Pulpo
Tumbada sobre la espalda, la mujer toma una posición inclinada apoyando su cintura y sus nalgas sobre las rodillas y los muslos de su pareja. El hombre la levanta por la cadera para cambiar el ángulo y la profundidad de la penetración. 
Es una posición profunda y cómoda para los dos. El hombre puede liberar la mano para acariciar los senos de su pareja. 
La postura del Pilar
La pareja arrodillada sobre la cama, la mujer desliza sobre los muslos del hombre guiando el pene hacia la vagina. 
Es una posición muy íntima la cual le permite a la pareja abrazarse y acariciarse cómodamente.
El problema de esta posición es que la penetración es poco profunda.
La postura del Junco
A partir de una posición en la cual el hombre está arrodillado, la mujer toma apoyo sobre su cabeza y sus piernas. Ella comba la espalda y la cintura para posicionar la vagina en un ángulo, permitiendo una penetración óptima. El hombre la sostiene por la cadera y puede entonces empezar una penetración vigorosa, observando las reacciones de su pareja.
Es una posición excitante y provocativa, permitiendo una penetración profunda y musculosa, dejando suficiente campo visual para observar las reacciones de su pareja.
El problema de esta posición es que requiere de la mujer una buena agilidad de espalda y cintura.
La postura del Sauce
La mujer se sienta sobre su pareja arrodillada, con el busto en posición vertical. El hombre la penetra y entonces bascula hacia adelante sosteniendo con una mano las nalgas de la mujer y con la otra mano la espalda de su pareja. La mujer puede apoyarse sobre una mano para hacer ondular verticalmente su pelvis.
Es una buena posición transitoria para pasar de una posición sentada a una posición tumbada sin interrumpir la penetración.
Es una posición atlética, sólo recomendable a los que tienen a una mujer que no pese mucho.
La unión del Escorpión
A partir de una posición en la cual la mujer monta de espalda a su pareja, ella bascula progresivamente hacia atrás hasta apoyar su espalda sobre el busto del hombre. 
Es una posición original en la cual hay contacto máximo entre la pareja. El hombre puede acariciar los senos y el clítoris de su pareja. 
Es una posición poco recomendable para mujeres que sufren problemas de las espalda.
La unión del Simio
El hombre está acostado sobre la espalda con las piernas levantadas. La mujer se sienta sobre la parte trasera, usando los pies del hombre como un apoyo. La pareja se sujeta por las muñecas para lograr una buena estabilidad. El hombre puede entonces levantar a su pareja con los pies para iniciar una estimulación vertical. La mujer puede además, aportar una estimulación suplementaria haciendo ondular su pelvis en un movimiento lateral circular.
Es una posición muy original pero muy difícil de dominar.
La unión suspendida
La pareja de pie, la mujer se agarra de la espalda de su pareja y entonces enlaza de la manera más firme sus piernas alrededor de su cintura mientras él la sostiene por las nalgas y la espalda. La mujer puede además, posicionarse de espalda a una pared, que le puede servir de apoyo sustentador complementario.
Es una posición excitante que se puede practicar en cualquier lugar o situación.
Es una posición atlética que es difícil de mantener por mucho tiempo, salvo si su pareja es muy ligera.
La postura de la Varilla
El hombre se yergue sobre sus rodillas. La mujer tumbada sobre la espalda, levanta las piernas posicionando una sobre sobre el hombro del hombre y la otra sobre su antebrazo opuesto. El hombre levanta las nalgas de su pareja para una mejor penetración. Para maximizar el placer, la mujer guardará los muslos lo más apretado posible y el hombre alternará penetraciones vivas y profundas con otras más suaves y superficiales.
Es una posición original y muy excitante para la pareja. Existe una buena movilidad de la pelvis del hombre, permitiendo una penetración vigorosa. 
Es una posición bastante atlética necesitando una buena condición física, principalmente del hombre.
La unión del Tigre
A partir de la posición del misionero, la mujer acerca lo más que pueda sus muslos a su busto. Ella puede fácilmente variar las sensaciones y la profundidad de la penetración cambiando el ángulo de inclinación de sus piernas. Ella puede además, fácilmente tomar apoyo sobre las nalgas de su pareja para aumentar la presión al nivel de la pelvis.
Levantando las piernas, la mujer favorece una penetración más profunda y puede controlar en parte las sensaciones.
El hueso de la pelvis del hombre viene directamente a frotar contra la vulva, favoreciendo de esta manera la estimulación del clítoris.
Esta posición necesita una buena agilidad por parte de la mujer, especialmente cuando las piernas se acercan muy cerca del busto.
La unión de la Tortuga
A partir de la posición de la alineación perfecta, el hombre abre las piernas para hacer deslizar los muslos de su pareja entre los suyos.
Es una posición muy íntima, maximizando el contacto entre la pareja. Esta posición proporciona sensaciones más intensas porque la vagina se comprime con el pene. La penetración es menos profunda que cuando la mujer tiene las piernas abiertas.
El único problema con esta posición es que la amplitud de movimiento es más limitada.
La unión de la Vaca
Una posición muy conocida universalmente y es del agrado tanto de hombres como mujeres. Es una posición en que la excitación y las sensaciones intensas son para los dos. La mujer estando a gatas, se hace penetrar por detrás por el hombre el cual está erguido sobre sus rodillas.
En esta posición hay una buena estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G. 
La penetración es muy viva y profunda y existe la posibilidad de que el hombre pueda estimular el clítoris y los senos de su pareja.
La postura del Ying y el Yang
Sobre una superficie sólida y estable, la mujer se sienta sobre las rodillas de su pareja de cuclillas. Para mejorar la estabilidad, el hombre podrá apoyar la espalda sobre un soporte vertical y saliente como la esquina de la cama.
Es una posición muy original pero es una posición difícil de mantener por mucho tiempo y requiere del hombre una buena potencia muscular y un buen equilibrio.
Estas son algunas de las posiciones más conocidas. Todavía hay mucho más, pero ahora te toca a ti seguir investigando. Espero de corazón que con estos dos artículos pueda mejorar tu vida sexual.

domingo, 28 de octubre de 2018

CÓMO DISFRUTAR LA SEXUALIDAD (parte uno)

Aunque el conocimiento en materia de sexualidad ha aumentado, sobre todo en jóvenes que han recibido educación sexual en la escuela, la población en general no sabe mucho sobre el tema. Hay prejuicios, prohibiciones, represiones, mitos y tabúes grabados en la mente colectiva que durante siglos han menoscabado la dimensión real del erotismo humano, hasta el extremo de contemplar la sexualidad como algo enfermizo y morboso, y destinada exclusivamente a la procreación. Pero la realidad es muy diferente: El sexo es una fuente de placer y de salud. 
Numerosos estudios apuntan que hacer el amor en forma cotidiana alarga la vida, mejora la actividad cardíaca, refuerza la resistencia frente al dolor, robustece el sistema inmunitario e incluso aleja el fantasma de sufrir ciertos cánceres sin mencionar su efecto antidepresivo.
Por eso te presento la primera parte de las mejores posiciones sexuales para que pueda mejorar tu vida sexual.
La unión del Águila
Tumbados sobre el costado, la pareja se abraza con los brazos y las piernas, la mujer, apretando las caderas de su pareja entre las piernas. El hombre repliega ligeramente sus piernas para facilitar la penetración. 
Es una posición muy íntima, ofreciendo un contacto máximo entre la pareja. Hay buena profundidad en la penetración si el hombre pliega suficientemente sus muslos entre los de su pareja. La desventaja es que, si no se hace bien, la amplitud de movimiento es limitada. 
La alineación perfecta
La mujer se tumba sobre el hombre con las piernas abiertas para facilitar la penetración. Una vez que el pene esté bien asentado, ella aprieta las piernas para que los cuerpos de la pareja estén superpuestos en una alineación perfecta. La mujer puede entonces empezar la estimulación frotando su cuerpo lateral y horizontalmente contra el de su pareja.
Es una posición muy íntima, ofreciendo un contacto máximo entre la pareja. Las paredes vaginales más apretadas favorecen sensaciones más intensas.
Si no se realiza bien, no es muy profunda la penetración y la amplitud de movimientos es muy limitada. 
La unión de la Abeja
La mujer se sienta sobre el pene de su pareja. El hombre se encuentra sentado con las piernas desplegadas hacia adelante. La mujer puede entonces ir y venir verticalmente, apoyándose sobre las manos y las piernas. El hombre acompaña el movimiento levantándola por las nalgas o los muslos.
En esta posición, la mujer controla la profundidad de la penetración. Aparte, las paredes de adelante de la vagina y el punto G están bien estimulados.
El hombre, que está en una posición pasiva, puede acariciar los senos y el clítoris de su pareja.
La unión de los Amantes
La pareja se encuentra de pie, cara a cara. El hombre frota su pene sobre la vulva de su pareja. Después de varios minutos de fricción, la vulva se abrirá naturalmente para permitir una penetración superficial. 
A pesar de que la penetración no es muy profunda, hay una buena estimulación del clítoris y del grande.
La única desventaja es que es una posición muy difícil de hacer si las personas son de estatura diferente.
La posición del Amazona
El hombre está sentado sobre una silla. La mujer se sienta en amazona sobre uno de sus muslos de su pareja y guía el pene hasta la apertura de la vagina. Una vez el pene introducido, ella podrá contraer sus músculos vaginales para controlar la penetración y evitar salidas inoportunas.
En esta posición, el hombre puede acariciar fácilmente los senos y el clítoris de su pareja para llevarla más fácilmente al orgasmo. Además, es una posición muy recomendable para los hombres que sufren de eyaculación precoz.
Si no se realiza bien la posición, la penetración no es muy profunda y la amplitud de movimientos es muy limitada.
La posición de Andromaca
El hombre está tumbado sobre su espalda. Su pareja se posiciona encima de él, en cuclillas o arrodillada, con el busto completamente erguido. Ella controla perfectamente la profundidad y el ritmo de la penetración y puede liberar a sus anchas sus fantasías de dominación.
En esta posición, la mujer tiene el control total, permitiendo estar en total confianza y encontrar los movimientos correctos para maximizar su placer. 
El hombre tiene las manos libres para proporcionar todavía más placer a su pareja, acariciándole sus senos, sus nalgas o su clítoris. 
Es una posición excelente para estimular el punto G.
La unión del Antílope
De rodillas sobre el suelo, la mujer se yergue tomando apoyo contra el borde de la cama. El hombre la penetra por detrás, erguido sobre las rodillas.
En esta posición hay una buena estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G, y hay posibilidad para el hombre estimular el clítoris y los senos de su pareja. 
Lo malo de esta posición es que puede ser muy cansado para las rodillas de los dos.
La postura del Árbol a Fruta
Es una variante de la posición del Indra, proporcionando sensaciones similares, disminuyendo la sensación de aplastamiento ejercido por el hombre sobre su pareja. 
La mujer coloca una pierna sobre el busto del hombre y libera la otra desplegándola por el costado. 
En esta posición hay una penetración profunda y una fuerte estimulación gracias a la compresión del vientre y de la vagina. 
Lo malo de esta posición es que puede ser sumamente dolorosa para la mujer si no está lo suficientemente estimulada o el pene toca el fondo de la vagina.
La postura de la Balanza
El hombre está sentado sobre el borde de la cama o sobre una silla. La mujer le da la espalda antes de sentarse sobre sus muslos. Una vez el pene dentro de la vagina, ella puede agacharse hacia adelante y balancearse a lo largo del pene. Para estabilizar la posición, la mujer tomará apoyo sobre las rodillas del hombre que la sostendrá por los senos.
Esta posición permite una penetración demasiado profunda y hay una buena amplitud de movimiento vertical. El hombre puede fácilmente acariciar los senos y el clítoris de su pareja para llevarla más fácilmente al orgasmo.
Lo malo es que es una posición de equilibro, la cual es difícil de dominar.
La postura del Columpio
La mujer da la espalda a su pareja y puede según su deseo, sentarse sobre él, los pies sirviendo de apoyo; o bien, arrodillarse por ambas partes de las caderas de su pareja. Ésta última posición favoreciendo una gran amplitud de estimulación.
Esta posición ofrece al hombre un ángulo de vista excepcional sobre la penetración y un panorama muy excitante sobre las nalgas de su pareja.
Lo malo de esta posición es que el ángulo de penetración puede ser incómodo para algunos hombres.
La postura del Bambú
A partir de la posición del misionero, la mujer desliza una pierna sobre el hombro de su pareja, que echa simultáneamente su rodilla hacia adelante. Después de varios instantes en esta posición, la mujer baja su pierna y repite el movimiento con la otra pierna. Cada movimiento debe ser repetido varias veces. 
Es una posición muy original y bastante acrobática, y es para parejas que quieren realizar cosas muy diferentes.
El problema con esta posición es que la estimulación es muy limitada y exige bastante agilidad por parte de la mujer.
La unión de la Boa
La mujer tumbada sobre la espalda, ligeramente sobre el costado, apoya sus piernas sobre la cadera de su pareja. El hombre entonces puede guiar su pene para penetrarla con suavidad. Ella deberá entonces comprimir los muslos para conservar el pene bien asentado y maximizar las sensaciones.
Es una posición muy original para hacer el amor con suavidad y sin prisas.
El problema de esta posición es que la amplitud y profundidad es muy limitada y el riesgo de salida del pene involuntaria, lastimando a la mujer, se puede dar si el pene no está correctamente apretado.
La postura de la Carretilla
Tumbada sobre la espalda, la mujer lleva sus nalgas sobre el borda de la cama y aprieta con sus piernas la cintura de su pareja. El hombre se arrodilla sobre el suelo para penetrarla guardando una posición horizontal, paralela al eje de la vagina.
La alineación horizontal del pene y la vagina proporciona sensaciones diferentes de la proporcionadas cuando la penetración se hace de arriba hacia abajo. Hay penetración profunda proporcionando una buena estimulación de las paredes vaginales. 
Es una posición excitante, particularmente para la variante practicada de pié.
El confort y la factibilidad de esta posición depende en gran parte de la altura de la cama o de la mesa.
La unión del Gato
A partir de la posición del misionero o de la de la monta, la pareja gira sobre un costado con suavidad para evitar la salida inapropiada del pene.
Es una posición íntima y dulce, permitiendo a la pareja mirarse y abrazarse sin que uno se sienta dominado por otro. 
Lo malo de esta posición es que la profundidad de la penetración y la amplitud de movimientos es limitada y hay riesgo de salida involuntaria del pene durante el balanceo.
La posición de la Monta
El hombre se tumba sobre la espalda mientras su pareja se arrodilla encima de él y abraza sus muslos con los suyos. Ella controla la amplitud del movimiento vertical y horizontal para maximizar las sensaciones sobre su clítoris y sus paredes vaginales, o para llevar deprisa al hombre al orgasmo.
La mujer está más libre y más activa. Ella escoge el ritmo, la velocidad y el tipo de movimiento.
El hombre, quedando en actitud pasiva, puede concentrarse en las sensaciones y el placer, acariciando la espalda de su pareja.
La postura de las Tijeras
A partir de la posición de Andromaca, la mujer se tira hacia atrás hasta los pies de su pareja. Esta posición es recomendable para retrasar la eyaculación.
Esta posición permite una buena estimulación manual del clítoris.
Lo malo de esta posición es que exige una buena agilidad por parte de la mujer.

La posición de la Cortesana
El hombre está arrodillado sobre el suelo y penetra a su pareja sentada sobre el borde de una cama o sobre una silla. Ella puede entonces estrechar sus piernas alrededor de la cintura de su pareja. 
Es una posición cómoda y poco cansada para la pareja. Hay buena profundidad de penetración y amplitud de movimientos de la pelvis. También se puede practicar parado el hombre.
La factibilidad de esta posición depende en gran parte de la altura del soporte sobre el cual se apoye la mujer.
La unión del Cangrejo
La mujer monta de espalda a su pareja, que está acostada sobre la cama. Ella guía el pene en la vagina y entonces se echa para atrás tomando apoyo sobre sus brazos Ella puede entonces ir y venir verticalmente accionando sus piernas.
La mujer controla la profundidad y la velocidad de la penetración. El hombre entonces puede libremente acariciar los senos de su pareja. 
El problema de esta posición es el riesgo de salida involuntaria del pene, sobre todo si los movimientos son muy rápidos.
La postura de las Cucharas
La mujer se tumba sobre un costado con las piernas plegadas en posición acurrucada. El hombre se posiciona detrás y esposa los contornos de su pareja para penetrarla. Puede entonces fácilmente acariciar su senos y su clítoris, besándola en la nuca y detrás de la oreja.
Es una posición dulce y descansada, favoreciendo las caricias y la intimidad de la pareja. 
El problema de esta posición es que al amplitud de movimientos de la pelvis es muy limitada.
La posición de la danza del Misionero
A partir de la posición del misionero, la mujer aprieta las nalgas y comba su cadera; entonces ondula su cintura en un movimiento circular lateral y vertical.
En esta posición hay una muy buena estimulación, favoreciendo el desencadenamiento rápido del orgasmo para el hombre.
El problema de esta posición es que es muy difícil de mantener por mucho tiempo porque es muy cansado para la pareja. 
La unión de la Diosa
El hombre está sentado sobre la cama, eventualmente la espalda contra la pared para un mejor apoyo. La mujer se sienta sobre su pene, guiándolo hacia la vagina, y entonces aprieta la cintura de su pareja con las piernas. Ella entonces puede ondular la pelvis para estimular bien el clítoris y las paredes vaginales.
Es una posición muy íntima que permite a la pareja abrazarse y al hombre acariciar los senos de su pareja.
En esta posición hay una penetración profunda, ofreciendo también una buena estimulación al clítoris.
Es una posición muy recomendable para retrasar el orgasmo de los hombres que sufren de eyaculación precoz.
La unión del Elefante
A partir de la posición en galpa, la mujer se desploma despacio para que el hombre la recubra completamente. La mujer puede dejar sus piernas abiertas para facilitar la penetración; o bien, apretar sus muslos uno contra el otro para apretar de manera más firme el pene con la vagina.
En esta posición hay una buena estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G.
El hombre puede simultáneamente deslizar su mano bajo el vientre de su pareja para estimular el clítoris.
Lo malo de esta posición es que hay muy poca libertad de movimiento por parte de la mujer, la cual puede sentirse completamente sometida por su pareja.
La unión del Emú
La pareja de pie, la mujer de espalda a su pareja. El hombre la atrae hacia él y la penetra por detrás. Agachándose hacia adelante, la mujer modifica el ángulo de la penetración y la hace que sea más profunda.
Es una posición muy excitante, permitiendo al hombre realizar sus fantasías de dominación.
En esta posición la penetración es muy profunda, proporcionando una buena estimulación a las zonas frontales de la vagina y el punto G.
Es una posición muy difícil si la pareja es de estatura diferente. El hombre entonces deberá flexionar las piernas o la mujer tendrá que subirse a un soporte para poder realizar esta posición.
La postura del Yunque
Tumbada sobre su espalda, la mujer posiciona sus pies sobre los hombros de su pareja. Esta posición favorece una penetración muy profunda y proporciona sensaciones muy intensas a la mujer, especialmente si el hombre eyacula en esta posición. También le permite al hombre tener fantasías de dominación.
Para poder hacer esta postura, es necesario que la mujer tenga mucha elasticidad en las piernas.
El problema de esta posición es que es sumamente dolorosa para una mujer si el pene toca el fondo de la vagina o sin la vagina no está lo suficientemente lubricada.
La postura de la Estrella
La mujer tumbada sobre la espalda abre de forma amplia las piernas. El hombre posiciona una pierna entre las de la mujer y la penetra de costado, tomando apoyo sobre su brazo opuesto. Puede aumentar la estimulación frotando su muslo contra el clítoris.
La penetración por el costado proporciona sensaciones diferentes tanto para la mujer como para el hombre. 
La vulva y el clítoris están bien estimulados por el roce del muslo del hombre.
La pareja tiene cada uno una mano libre para acariciarse y abrazarse.
Lo malo de esta posición es que los movimientos de la pelvis son limitados.
La posición de la Gran Apertura
A partir de la posición de Andromaca, la mujer se tira hacia atrás y desliza una pierna bajo la de su pareja. En el transcurso de la maniobra, ella tendrá cuidado de sostener el pene bien apretado en su vagina para evitar cualquier salida involuntaria. Ella podrá entonces ir y venir de forma transversal de izquierda a derecha para experimentar sensaciones nuevas.
Es una posición original que resulta cómoda para la pareja. La penetración transversal permite tener sensaciones diferentes, especialmente estimulando las paredes laterales de la vagina.
El problema de esta posición es que hay riesgo de salida involuntaria del pene durante el balanceo y hay una amplitud de movimiento un poco limitada.
Pues bien, éstas son algunas de las posiciones sexuales más conocidas. Como son varias, tendrás que esperarte a la segunda parte. Por lo pronto, disfruta este artículo con tu pareja.

miércoles, 17 de octubre de 2018

LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO POSITIVO

Esta es una entrevista que la Vanguardia Digital (Diario español) le realizó al Dr. Mario Alonso Puig quien es Médico Especialista en Cirugía General y del aparato digestivo, Fellow de Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.
Hasta ahora, lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; y ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro.
La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando. Por eso hay que entrenar a esa mente.
Tengo 48 años y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres hijos. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el hospital de Madrid. 
Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico.
Más de 25 años ejerciendo como cirujano. ¿Conclusión?
Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida, y que confía en sía misma, puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
¿Psiconeuroinmunología?
Sí. Es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento,la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado en forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
¿De qué se trata?
Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El estrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
¿Qué tipo de cambios?
Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y el aprendizaje localizadas en el hipocampo y afecta nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas de cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas. 
¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interno, o sólo es cosa de sabios?
Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
¿Se puede cambiar a la mente a través del cuerpo?
Sí. Hay que sacar del foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
¿Por qué dice que no hay que ser razonable?
Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir; por ejemplo, sin la tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué, que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando. 
Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad. 
La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente, personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.
¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
Santiago Ramón y Cajal, premio nobel en medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica; ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".
¿Está seguro de que no está exagernado?
No. Según como nos hablamos a nosotros mismos, moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La trasformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos. 
¿Estamos hablando de filosofía o de ciencia?
Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harvard han demostrado que cuando una persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse en un 80%.
¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va  más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
El miedo nos impide salir de nuestra zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer, hay que salir de esa zona.
¿La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente?
Así es. Reaccionamos según algunos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad, primero debe haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
¿Me puede dar un ejemplo?
Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos, estamos alterando físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
¿Un último consejo?
Hay que ver lo que hay y aceptarlo. Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. La aceptación es el núcleo de la transformación.

viernes, 28 de septiembre de 2018

APRENDE A CURARTE A TRAVÉS DE LA MENTE

Ya había hablado anteriormente de como tus pensamientos te pueden enfermar.  Ahora veremos cómo tus pensamientos te pueden sanar.
Hace un poco más de 20 años, Joe Disperza (uno de los maestros de "El secreto") fue arrollado por un todo terreno, cuando participaba en un triatlón. El diagnóstico de los cuatro cirujanos que consultó coincidía, tenía que operarse inmediatamente; debían implantarle barras de Harrington (de 20 a 30 centímetros desde la base del cuello hasta la base de la columna), ya que la tomografía demostraba que la médula estaba lesionada y que podría quedar paralítico en cualquier momento.
Dispenza, que era quiropráctico, sabía muy bien lo que eso significaba: una discapacidad permanente, y muy probablemente con un dolor constante. Su decisión fue muy arriesgada: Intentaría ayudar a su cuerpo a que se recuperara de manera natural. 
Conocía bien todo lo concerniente a huesos y músculos e ideó un plan de acción que incluía autohipnosis, meditación, una dieta que ayudara a sus huesos a regenerarse y ciertos ejercicios en el agua. Se recuperó totalmente en un tiempo récord y decidió ahondar en el tema.
Durante ocho años, estudió las remisiones espontáneas de las enfermedades y le sorprendieron tanto los resultados, que decidió volver a la universidad para poder intentar explicar científicamente lo que había descubierto: el poder de nuestro cerebro como director ejecutivo de nuestro cuerpo.
Él decía que podíamos cambiar la mentalidad para crear nuevos cableados en el cerebro y fortalecerlos con nuestro pensamiento. 
Muchas veces le preguntaron ¿Cómo empezó a interesarse en el cerebro? A lo que él contestaba:
He entrevistado a cientos de personas que han sido diagnosticadas con enfermedades como tumores malignos y benignos, enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedades respiratorias, hipertensión arterial, colesterol alto, dolores músculo-esqueléticos, raras alteraciones genéticas para las que la ciencia médica no tiene solución, pero cuyo cuerpo se ha regenerado por sí solo sin la ayuda de una intervención médica convencional, como la cirugía o los fármacos. 
¿Milagro? Observa que una de las causas principales de esas remisiones espontáneas era que habían cambiado su forma de pensar. 
Así que volví a la universidad e hice la carrera de neurociencias para poder explicar qué es lo que ocurría. Cuando afirmo que nuestros pensamientos se convierten literalmente en materia, me baso en la más pura vanguardia científica. Básicamente, esos individuos cambiaron la arquitectura neurológica de su cerebro.
Todas esas personas que tenían una remisión espontánea, compartían cuatro cualidades específicas. Lo primero es que todas aceptaron, creyeron y entendieron que había una inteligencia superior dentro de ellos. Da igual si la calificaban de divina, espiritual o subconsciente.
Lo segundo es que todas aceptaron que fueron sus propios pensamientos y sus propias reacciones las que crearon la enfermedad, y puedo hablar y citar estudios sobre cualquiera de estos temas durante media hora. Hay un floreciente campo científico llamado psico-neuroinmunología que demuestra la conexión existente entre la mente y el cuerpo. 
La tercera característica común es que cada persona decidió reinventarse a si misma para llegar a ser otro, y los estudios actuales de neurociencias muestran que esto es totalmente posible.
Por último, tenían en común que durante el periodo en que intentaban meditar o imaginar en lo que querían convertirse, hubo tiempos largos en que perdieron la noción del tiempo y el espacio. 
¿Y esto que significa?
El lóbulo frontal representa un 40% de la totalidad del cerebro, y cuando estamos de verdad concentrados o focalizados, el lóbulo frontal actúa como un control de volumen. Como tiene conexiones con las demás partes del cerebro, puedo rebajar el volumen del tiempo y del espacio. 
En otras palabras, los circuitos que tienen que ver con mover tu cuerpo, sentirlo, percibir lo que hay fuera y percibir el tiempo pasan a un segundo plano y el pensamiento se convierte en una experiencia en sí, es más real que otra cosa. De este modo, el lóbulo frontal elimina todo lo que no es prioritario para focalizarse en un único pensamiento, y es en ese momento en el que el cerebro rehace su cableado.
¿Y esto en qué se traduce?
Aquello en lo que pensamos y en lo que concentramos nuestra atención con más frecuencia, es lo que nos define en la escala neurológica.
Un reciente estudio demuestra que las grandes ideas surgen cuando uno está relajado, pensando en otras cosas.
Antes se creía que la parte derecha del cerebro es la parte emocional o sentimental, el lado creativo; y la izquierda, la racional o lógica. Pero de hecho, el lado derecho del cerebro es el responsable de procesar la novedad cognitiva, las nuevas ideas que, cuando ya están memorizadas, cuando se convierten en familiares, pasan al lado izquierdo del cerebro. Es lo que conocemos como rutina cognitiva.
Esa es la razón de que cuando un neófito escucha música, lo hace con el lado derecho del cerebro, mientras que un músico profesional lo hace con el lado izquierdo. Esto significa que tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas y recordarlas. Es la manera que tiene la evolución de hacer conocido lo desconocido.
¿Y lo espiritual que tiene que ver?
No hay nada de místico en ello. Se trata de la misma inteligencia que organiza y regula todas las funciones corporales. Esa fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las 67 funciones del hígado, aunque la mayoría de nosotros ni siquiera sabe que ese órgano realiza tantas tareas.
Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado nuestro cuerpo a partir de dos células individuales.
¿El poder que da origen al cuerpo es el poder que lo mantiene y lo sana?
El cerebro no puede cambiar el cerebro porque es sólo un órgano, y la mente no puede cambiar el cerebro porque es producto del cerebro. Así que tiene que existir algo que está operando en el cerebro para que cambie la mentalidad.
Básicamente, más allá de mis estudios sobre las remisiones espontáneas de enfermedades, lo que intento transmitirle  es que nuestros pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones, y que cuando aprendamos cómo se crean esos malos hábitos, no sólo podremos romperlos, sino también reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para que aparezcan en nuestra vida comportamientos nuevos.
¿Y la predestinación genética? 
La investigación científica de vanguardia está demostrando que la genética tiene la misma plasticidad que el cerebro. Los genes son como interruptores, y es el estado químico en que vivimos es el que hace que algunos estén encendidos y otros apagados. 
Se ha realizado un estudio muy interesante en Japón con enfermos dependientes de la insulina tipo dos, que mostraba cómo los enfermos sometidos a programas de comedia normalizaban su nivel de azúcar en la sangre sin necesidad de insulina. 24 genes activados sólo por el hecho de reírse. Los genes son igual de plásticos que nuestro tejido neuronal.
¿Cada vez que pensamos, fabricamos sustancias químicas?
Así es, y estas sustancias a su vez son señales que nos permiten sentir exactamente como estábamos pensando. Así que si tienes un pensamiento de infelicidad, al cabo de unos segundos, te sientes infeliz. El problema es que en el momento en que empezamos a sentir de la manera en que pensamos, empezamos a pensar de la manera en que nos sentimos, y eso produce aún más química.
¿Es esto un círculo vicioso?
Sí, y así se crea lo que llamamos el estado del ser. La repetición de estas señales hace que algunos genes estén activados y otros apagados. Memorizamos ese estado como nuestra personalidad, así que la persona dice: "soy una persona infeliz, negativa o llena de culpa", pero en realidad lo único que ha hecho es memorizar su continuidad química y definirse como tal.
Nuestro organismo se acostumbra al nivel de sustancias químicas que circulan por el torrente sanguíneo, rodean nuestras células o inundan nuestro cerebro. Cualquier perturbación en la composición  química constante, regular y confortable de nuestro cuerpo, dará como resultado un malestar.
¿Estamos enganchados a nuestra química interna?
Sí, haremos todo lo que esté a nuestro alcance, tanto consciente como inconscientemente; y a partir de lo que sentimos, para restaurar nuestro equilibrio químico acostumbrado. Es cuando el cuerpo manda sobre la mente. 
¿Su propuesta es cambiar la química cerebral con nuestro pensamiento?
Esa es una parte de mi trabajo. No se trata sólo de cambiar la química cerebral, sino también los circuitos cerebrales; es decir, todo el cableado. Si podemos forzar al cerebro a pensar con otros patrones o secuencias, estamos creando una nueva mente. 
El principio de la neurociencia es que si las células neuronales se activan conjuntamente, se entrelazan creando una conexión más permanente. Una persona, ante una situación, por nueva que sea, recurre a esa conexión; es decir, repite el mismo pensamiento una y otra vez y da las mismas respuestas, su cerebro no cambia, vive con la misma mente cada día.
¿Cómo interrumpir el ciclo?
A través del proceso de conocimiento y de la experiencia podemos cambiar el cerebro. Es buena idea examinar constantemente qué podemos cambiar dentro de nosotros. Si cada mañana nos planteáramos cuál es la mejor idea que podemos tener de nosotros mismos, tendríamos otro tipo de mundo.
¿Qué preguntas debemos hacernos para sentirnos de otra manera?
La mayoría de las personas cree que las emociones son reales. Las emociones y los sentimientos son el producto final, el resultado de nuestras experiencias. Si no hay experiencias nuevas o vividas de otra manera, vivimos siempre en la actualización de sentimientos pasados. Se trata del mismo proceso químico una y otra vez. 
Una pregunta que nos ayudaría a cambiarnos es, ¿qué sentimientos tengo cada día que me sirven de excusa para no cambiar?
Si las personas empiezan a decirse: yo puedo eliminar la culpa,la vergüenza,las sensaciones de no merecer, de no valer... Si podemos eliminar estos estados emocionales destructivos, empezamos a liberarnos, porque son estos estados emocionales los que nos impulsan a comportarnos como animales con grandes almacenes de recuerdos. ¿Cuál es el mayor ideal de mi mismo? ¿Qué puedo cambiar de mi mismo para ser mejor persona? ¿A quién en la historia admiro y quiero emular?
Pero saber quién quieres ser no es suficiente para cambiar tu cableado.
No. El conocimiento es lo que precede a la experiencia. Aprender una información es personalizarla y aplicarla. Debemos modificar nuestro comportamiento para poder tener una nueva experiencia que a su vez crea nuevas emociones.
El conocimiento es para la mente; la experiencia, para el cuerpo. Tenemos que enseñar al cuerpo lo que  la mente ha entendido intelectualmente. Si seguimos repitiendo esa experiencia, se archiva en un sistema en un sistema nuevo en el cerebro y eso permite pasar del pensar al hacer, al ser.
El siguiente paso es cambiar hábitos de comportamiento; tiene que haber acción. 
El hábito más grande que tenemos que romper es el de ser nosotros mismos, porque la neurociencia y la psicología dicen que la personalidad ya está formada antes de los 35 años. Esto significa que tenemos los circuitos hechos para poder enfrentarnos a cualquier situación y, por lo tanto, vamos a pensar, a sentir y a actuar de la misma manera el resto de nuestros días.
Joe Disperza

viernes, 21 de septiembre de 2018

LA HISTORIA DE LAS DOS PIEDRAS

Ésta es una historia donde se muestra el pensamiento lógico y directo y el pensamiento lateral.
Había una vez, en un pequeño pueblo, un granjero a quien no le alcanzaba el dinero para devolver una fuerte cantidad que le habían prestado por un prestamista muy feo y antipático.
Como el granjero tenía una hija muy linda, que despertaba toda la lujuria del prestamista, éste último le propuso un trato: Le dijo que le perdonaba la deuda si él le daba a su hija en matrimonio.
Tanto el granjero como su hija se quedaron horrorizados con la propuesta. 
Entonces, el viejo prestamista varió un poco su propuesta, sugiriendo que fuera el azar quien determinaba si la propuesta era buena o no.
Les dijo que iba a colocar una piedra blanca y una piedra negra dentro de una bolsa vacía. La chica debía sacar una de las piedras con los ojos cerrados. Si sacaba una pieza negra, se casaba con el viejo prestamista y la deuda de su padre se consideraría liquidada. Si sacaba la piedra blanca, no tendría que casarse con el viejo. Pero para hacer más atractiva la oferta, también en este caso, la deuda de su padre también sería perdonada. Por el contrario, si ella se rehusara a entrar en este juego, su padre sería enviado inmediatamente a la cárcel.
Sin decir más, el prestamista se agachó para recoger las dos piedras.
la chica, que tenía el ojo rápido, se dio cuenta de que había recogido dos piedras, ambas negras y las había puesto rápidamente en la bolsa. Pero ella no dijo nada. 
A continuación el viejo prestamista le pidió a la chica que tomara una de las piedras que estaban dentro de la bolsa. 
Todo esto había tenido lugar en un pequeño pueblo que lleva a la puerta de la casa del granjero, que estaba recubierto por piedras blancas y negras. 
Imagina por un instante que esta historia hubiera ocurrido estando tú allí. ¿Qué le habrías aconsejado a la chica?
Si uno analiza bien la situación, hay tres posibiidades:

1) La chica se niega a sacar la piedra. 
2) La chica debería sacar las dos piedra negras de la bolsa y demostrar que el viejo había hecho trampa.
3) La chica debería sacar la inevitable piedra negra y sacrificarse, casándose con el viejo repulsivo para evitar que su padre fuera a la cárcel.
Tómate tu tiempo para reflexionar sobre esta situación. 
Esta historia tiene como objetivo que puedas apreciar la diferencia entre el pensamiento lógico y directo y el pensamiento lateral. 
El dilema de la chica parece no resolverse de manera justa: si acepta la propuesta, pierde inevitablemente su felicidad. Pero si la rechaza, denunciando la trampa, su padre inevitablemente va a la cárcel.
Pero esto es así si sólo se ve desde el pensamiento lógico tradicional.
Piensa en las consecuencias de cada una de las tres opciones posibles.
Entonces, ¿qué habrías hecho en este caso?
Pues bien, esto es lo que la chica hizo.
Ella metió la mano en la bolsa y saco una piedra, pero de inmediato la dejo caer en el suelo sin que nadie tuviera tiempo de verla y se disculpó asustada.
Esta piedra se confundió inmediatamente con los cientos de piedras negras y blancas que formaban el camino de entrada a la casa.
¡Ay, que torpe soy! Exclamó la chica. ¿Cómo pudo haberme pasado algo así?
Pero no importa, prosiguió rápidamente. Todo esto tiene una solución.
Se puede saber cuál es la primera piedra que saqué, sacando la que queda en la bolsa. Porque si la piedra que queda es blanca, habré sacado la negra; y si la que queda es negra, entonces habré sacado la piedra blanca. ¿No es así?
Le pidió al viejo prestamista que sacara la piedra que quedaba y todos vieron que era negra. Por consiguiente, la primera piedra que sacó la chica no podía ser otra sino blanca.
Y como el viejo prestamista no se atrevió a confesar la trampa que le había puesto a la chica, ésta transformó una situación que parecía imposible, en un desenlace muy ventajoso.
Moraleja
Existe siempre una solución, aunque el problema sea muy complejo.
El problema se presenta porque no sabemos ver las cosas desde el ángulo adecuado.
El cerebro puede ser llenado con pensamientos positivos y decisiones sabias.
Nunca lo olvides... siempre busca el ángulo adecuado.



Rayos X

El ataque de Rayos X es lo opuesto a la clavada. Una pieza ataca a otra pieza enemiga, que está situada en una línea (columna o diagonal) co...